Consejos, trucos, curiosidades ...

 

1. Historia de la prenda.

Según algunos estudios sobre moda, esta prenda fue creada en el siglo V a.C en Grecia para vestir a los trabajadores, aunque podemos decir que la camisa que utilizamos normalmente (abotonada) fue registrada en Inglaterra en el siglo XIX. A nuestro país llegó un siglo después. La camisas griegas carecían de botonadura y se vestían directamente por la cabeza, igual que una camiseta y se consideraban una prenda de ropa interior de la que sólo se veía el cuello.

En principio, la camisa blanca sólo era utilizada por la clase alta de la época, debido a que ésta tenía más posibilidades de mantenerla limpia.

 

Con el paso de los años los cánones de la moda van cambiando y aparece un amplia gama de colores y estampados hasta llegar a los modernos diseños de la actualidad.

El nombre de la actual camisa proviene del latín tardío camisia, aunque hay quien le supone un origen griego en el término kamasón, con el significado de túnica. El origen griego aparece documentado por lo que es de suponer que no ha cesado de cambiar sus formas en las diferentes lenguas.

El rico refranero español nos deja muchas alusiones a la prenda. Como "meterse en camisa de once varas", "madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera no caben en la tela", "la buena lavandera, su camisa la primera", "mal año espero, si en febrero anda en mangas de camisa el jornalero" y un largo etc.

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2. Consejos de planchado.

Aunque muchos creamos que este sería uno de los mejores inventos de la Humanidad, el tejido totalmente inarrugable no existe. Planchar es inevitable. Según algunas encuestas es la tarea más odiada por las amas de casa. Pero todo tiene solución. Para poder enfrentarla tenemos algunos consejos que pueden servir de utilidad a la hora de planchar camisas (la prenda más difícil e ingrata a la hora del planchado). Os los exponemos aquí más resumidamente:

 
  1. Si plancha la camisa cuando aún esté un poco húmeda, obtendrá mejores resultados. Puede humedecerla con un pulverizador en caso de que ya esté seca.
  2. Comience siempre por las mangas. Alísela y plánchela desde el centro, de dentro hacia fuera. No planche los lados hasta el final.
  3. Si posee puño sencillo, plánchelo de forma que los botones queden en la parte superior. Si el puño es doble, desdóblelo por completo y plánchelo. Después, dóblelo de la forma deseada y alíselo con la plancha.
  4. Coloque la parte trasera de la camisa con la parte interior sobre la tabla. Estire la camisa y alísela con la plancha, prestando atención al pliegue de la espalda. Déle la vuelta a la camisa y repita la operación.
  5. Planche desde las puntas hacia dentro del cuello para que no queden arrugas. Después, déle la vuelta al cuello y planche la parte interior del mismo.
  6. Coloque una mitad de la pechera sobre la tabla con la parte exterior boca arriba y alísela. Si es el lado de los botones, planche suavemente alrededor de ellos. Después, planche la otra mitad de la pechera.  

También hay que tener en cuenta el tipo de tejido a planchar, para controlar temperatura, vapor, y otras características. A continuación, ofrecemos algunas indicaciones para planchar diferentes tipos de tejido.

  • Seda. Plancha templada y pasadas rápidas, del revés para evitar brillos.
  • Lana, Cachemir, Alpaca, Mohair, Camel y tejidos similares. Plancha templada y pasadas rápidas.
  • Algodón, Lino y tejidos similares. Plancha caliente y debemos utilizar algo de vapor para humedecer la prenda.
  • Rayon. Plancha templada y pasadas rápidas.
  • Poliester. Plancha templada procurando dar pocas pasadas.
  • Nylon y otras fibras acrílicas. Plancha templada.

Si aun así le parece imposible, siempre puede contratar a un profesional del planchado. (http://www.planching.com/, http://www.tintorerias.com/).

 

3. Consejos de doblado.

Aunque haya planchado correctamente una camisa, si no la ha doblado adecuadamente, a la hora de vestirla la plancha no habrá servido de nada. No es difícil. Con un poco de práctica y los consejos que ofrecemos, no tendrá problemas para lucirla impecable. No obstante, recuerde que su camisa estará perfecta si tras el planchado, la coloca en una percha con el primer botón abrochado.

  • Después de planchar la camisa, deje que se enfríe, abotónela y coloque la parte delantera hacia abajo.
  • Doble una de las mitades según el tamaño deseado.
  • Seguidamente, doble la manga hacia abajo.
  • Doble la otra mitad, vigilando que el pliegue baje en ángulo recto desde el hombro hacia abajo.
  • Doble la segunda manga. Debe formar un largo rectángulo y no estrecharse hacia abajo.
  • Pliegue la parte inferior del cuerpo de la camisa sobre los puños. Doble la camisa de manera que el cuerpo doblado sobre los puños llegue hasta el cuello.

 

4. Como vestir la camisa.

En muchas ocasiones, estamos tan influidos por los designios de la moda que no nos damos cuenta de lo que verdaderamente nos sienta bien o no. La camisa es una prenda con la que ocurre esto con bastante frecuencia. Vestir una camisa correctamente es bastante fácil si se siguen las instrucciones que presentamos a continuación.

 

En primer lugar, hay que tener en cuenta la ocasión en la que vamos a vestirla. No es lo mismo una cena de negocios que una informal.

Una buena camisa debe ser, en principio, de seda o de algodón, aunque se admiten otros materiales. Para saber que el largo es correcto, con el brazo extendido debe cubrir hasta la mitad de la mano, y al doblarlo, debería sobresalir de la chaqueta.

El cuello subido dejó de estar de moda desde hace muchos años (aunque muchos no se hayan dado cuenta). Las puntas del cuello deben tocar la camisa y si debe utilizar gemelos, no olvide lucir una camisa con puño francés o doble puño. Puede utilizar cubre-botones en el caso de camisas sin doble puño.

Antes de elegir una camisa, hay que saber si se llevará corbata o no y hacer una prueba cerrando el botón del cuello. Aparte de la elegancia, la comodidad es una de la premisas básicas.

 

Las camisas de vestir suelen ser blancas, sin botones en el cuello ni bolsillos y con puños para gemelos y de manga larga. El bolsillo de una camisa clásica nunca debe usarse, ya que para ello se llevan los de la chaqueta. Hay que procurar no llenar los bolsillos para no deformar la prenda. Las camisas de manga corta deben dejarse para ocasiones informales, el verano, cuando vestimos de sport, o para ir vestido sin chaqueta.

Una curiosidad a tener en cuenta, es que las camisas abrochan de izquierda a derecha (tienen la fila de botones a la derecha) y las de las señoras abrochan de derecha a izquierda (tienen los botones a la izquierda).

 

5. Cuidado de la prenda.

Aunque algunas prendas pueden requerir un cuidado más sofisticado, los consejos que ofrecemos a continuación ayudarán a que sus camisas conserven el estado del primer día durante más tiempo.

  • Separe la ropa antes de cada lavado según el color y no llene demasiado la lavadora. En caso de hacer una colada de ropa de color, procure utilizar un detergente sin blanqueadores.
  • Si lava la ropa del revés protegerá mejor el color y la ropa no sufrirá tanto desgaste. Las prendas de colores oscuros o estampadas suelen desteñir con facilidad. Si incluye un poco de vinagre en el agua del aclarado, logrará fijar algo más los colores.
  • Si se trata de un lavado a mano, es aconsejable utilizar detergente líquido en poca cantidad, sin dejarla en remojo y sin retorcer. Intente distribuir bien el detergente para no dejar manchas en la prenda. No restriegue cuellos y puños, utilice algún producto para el prelavado que no contenga agentes corrosivos, normalmente existen en forma de spray o roll-on.
  • El centrifugado, la secadora y la exposición al sol tienden a apelmazar los tejidos, por ello, es aconsejable limitarlos el tiempo cuanto sea posible.
  • Aunque normalmente se utiliza agua caliente para la ropa blanca, recomendamos lavar las camisas con agua fría.
  • La lejía desgasta las prendas con mucha rapidez, por ello, se aconseja la utilización de blanqueadores. Si va a utilizarla para poner la ropa en remojo, procure no dejarla más de una hora.
  • A la hora de guardar las prendas es preferible dejarla colgada que doblada, y airearla de una temporada a otra.
  • Cuando utilice camisas, procure evitar los desodorante en barra y escoja mejor una aerosol. Los primeros destiñen la tela y producen manchas muy antiestéticas.

 

6. Manchas.

Los remedios caseros dan buenos resultados para la eliminación de manchas. No obstante, procure siempre actuar rápidamente sobre la misma y conocer exactamente qué es lo que la ha manchado. Esto facilitará su eliminación sin agravar el problema.

 

  1. Aceite: Frote con un poco de agua con gas.
  2. Bolígrafo: Existen dos remedios para quitar este tipo de manchas. Sumerja la parte de la prenda manchada en leche hirviendo y déjela durante una hora. Luego, lave la pieza con abundante agua y jabón. Es recomendable hacer esto antes de lavar la ropa, para facilitar que salga la mancha.
  3. Café: Mezcle vinagre blanco y alcohol a partes iguales,deje secar y lave la prenda normalmente.
  4. Cereza: Frote con agua y amoníaco, y a continuación lave con agua y jabón y aclare.
  5. Chicle: Si en una de sus prendas de vestir se ha pegado goma de mascar, póngala en una bolsa y colóquela dentro del congelador, espere a que se congele. Cuando esté totalmente endurecido, ya está listo para quitarlo fácilmente.
  6. Desodorante: Para eliminar esa molesta mancha tiene que ponerla en remojo en agua con abundante sal y dejarla durante unas horas. Después escurra la camisa y lávela normalmente. Otra forma de eliminarla consiste en utilizar limón con carbonato, dejarlo por unos minutos y lavar normalmente.
  7. Grasa: Cubra la mancha por completo con espuma de afeitar, espere unos cinco minutos y a continuación frotarla con abundante agua mineral.
  8. Maquillaje: Para quitar las manchas de maquillaje de la ropa, hay que sumergir la prenda en agua con vinagre antes de lavarla.
  9. Quemado: Si descubre en su ropa una leve mancha de quemado, puede intentar quitarla aplicando suavemente un poco de agua oxigenada.
  10. Resina: Si alguna prenda se ha manchado con resina, empape la mancha con aceite de oliva y a continuación frótela bien con agua y jabón. Lave luego normalmente.
  11. Sangre seca: Para sacar de la ropa una mancha de sangre seca, lo mejor es lavarla con agua y amoniaco.
  12. Sudor: Para sacar las manchas de sudor de la ropa, lo mejor es ponerlas a remojo con agua y vinagre.
  13. Té: Si en una prenda de algodón cae una mancha de té, empapar con zumo de limón y luego aclarar bien con agua fría.
  14. Tipex: Poner un poco de quita esmalte para las uñas en un bol e ir mojando la prenda repetidamente. Remojar el lugar de la mancha y frotar. Ir cambiando el quita esmalte del bol con frecuencia. Repetir hasta lograr sacar la mancha del todo.
  15. Vino en la ropa blanca: Sumergir la prenda en leche hirviendo.
  16. Vino en la ropa de color: Para sacar la mancha lo mejor será sumergir la zona manchada en agua fría con amoníaco.
  17. Si su problema es que sus camisas blancas con el paso del tiempo se han puesto amarillentas de tanto tenerlas guardadas, la solución es dejarlas remojando con 10 gotas de agua oxigenada.

 

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